A veces sentimos la necesidad de impresionar a los demás, cada cual a su manera. Y no nos damos cuenta de que no tenemos que impresionar a los demás para demostrar nada a nadie porque al fin y al cabo, ¿de qué te sirve? ¿qué te aporta?
¿Qué tienes que hacer para ser tú mismo?
Lo que tienes que hacer es precisamente llevar a cabo lo que tú creas conveniente sin necesidad de copiar a los demás.
No lo pienses. No te pares a pensarlo. Únicamente hazlo.
Pregúntate ¿Qué haría yo? Y no ¿Qué hacen los demás? No tienes que seguirlos. No tienes que imitarlos.
Tienes que ser tú mismo, es lo más importante. Ser copia de la inmensa falsedad jamás te sacará adelante, y aunque parezca difícil, es tan simple y tan fácil como ignorar lo que otros quieren y llevar a cabo lo que tú quieres.
Nunca es demasiado tarde para absolutamente nada.
No sé que te ha llevado a estar en este punto, pero no es tan difícil como te piensas.
Una vez dejes de buscar por internet o pedir opiniones a x personas, tendrás que valerte por ti mismo, y irás desarrollando poco a poco tu autonomía. Eso es lo que necesitas.
No tengas miedo a dar ese paso por no saber actuar o quedarte en blanco, pero eso es esencial para aprender en la vida. Todo se aprende a base de prueba y error. No tienes que asustarte.
No cometas el error de no querer arriesgarte por miedo a las consecuencias.
Tienes que tener en cuenta que cada vez que fallas, también ganas algo: un aprendizaje.
Por eso, por mucho que te de miedo intentarlo, ten en cuenta que todos hemos pasado por ahí para ser quienes somos ahora. Hemos caído, y nos hemos levantado. Hemos fallado, y hemos aprendido. Lo que debería darte miedo es dejar que tu vida dependa de lo que otros quieran.
No puedes seguir así, y sé que eres capaz de dar ese paso.
La vida se disfruta mucho más siendo como eres. No quieras ser el reflejo de nadie. Ya verás que bien te sientes una vez lo hayas logrado. Y sabrás que te habrás convertido en una persona real.
No estés mal por esto. Todos hemos tenido que depender de alguien en algún momento de nuestra vida, y algunas veces lo seguimos haciendo. Yo algunas veces también lo hago, pero no dejo que eso controle mi vida.
No está mal que lo hagas. No pienses eso. Alejarte un poco de las dependencias y los condicionamientos y centrarte más en lo que tu quieres, en lo que te gustaría a ti.
Todos queremos ser aceptados, pero hay que saber donde está el límite.